De todos los campos de la ficha de Google, la categoría es el que más pesa a la hora de decidir en qué búsquedas apareces. Y es de los que peor se eligen: muchos negocios se quedan con la primera opción genérica que les sugiere Google al crear la ficha.
Categoría principal vs. categorías secundarias
Google Business Profile permite una categoría principal y varias secundarias. La principal es la que más peso tiene: debe describir lo que representa la mayor parte de tu negocio, no lo más original ni lo más amplio. Las secundarias sirven para cubrir servicios adicionales reales, no para intentar aparecer en búsquedas que no te corresponden.
Más específica es mejor que más amplia
“Clínica dental” compite con todas las clínicas dentales de tu ciudad. Si tu especialidad real es ortodoncia infantil, esa categoría más específica (si existe en el listado de Google) te pone delante de gente que busca justo eso, con mucha menos competencia. La categoría genérica no está mal, pero no debe ser la única si hay una más precisa disponible.
El error más común: añadir categorías que no te describen
Añadir categorías “por si acaso” para aparecer en más búsquedas suele hacer más daño que bien: Google entiende peor qué es tu negocio, y puedes acabar compitiendo en búsquedas donde nunca vas a convertir a nadie porque no es realmente lo que ofreces.
Si no estás seguro de si tu ficha tiene bien elegidas las categorías, lo revisamos gratis.
